enlightened society

The worst cynicism of our liberal and enlightened society is when they say to you:

“How could you possibly fail, you had every opportunity and live is full of options and possibilities”

and so i think …

Peace worth nothing if its based on fear.
Freedom becomes a prison when you can buy it.
Choice is a burden when having it becomes an obsession.

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Humo de Aire

Una revolución no es una revolución si no llega a causar cambios profundos en el ámbito de la sociedad donde ocurre. La así llamada revolución en la cocina de Ferran Adriá no ha llegado a los platos de la gente común . No ha dejado rastro de influencia en los menús de cada día ni en los platos que nos cocinamos cada noche. Solo hay unos cuentos cocineros profesionales que aplican sus métodos de cocción y partes de recetas de manera ecléctica y totalmente arbitraria y lo llaman inspiración.
Los invenciones de Ferran Adriá no tienen sentido practico ni aumentan el valor nutritivo o al sabor de la comida en si . Solo juguetean con tipos de cocción , texturas y temperaturas de platos conocidos sin perseguir ninguna idea en concreto sobre que es lo que quiere conseguir o que es lo que quiere cambiar o mejorar. Es una colección de antojos y talantes espontáneos que no persiguen transmitir ningún mensaje excepto el „yo creo que soy un niño muy especial y quiero que todo el mundo se da cuenta“. Salvador Dalí era de un perfil muy similar. Ligeramente garrulo, egocéntrico , enamorado de si mismo y con total absentismo de coherencia en su labor. A ambos faltaba por completo un sujeto laboral y un mensaje de importancia como también una visión clara sobre el destino de su actividad. Sus obras resultan así manualidades varias o bricolajes culinario. La revolución culinaria Adriá es una Burbuja de marketing que ha ganado premios por su apariencia. Es un éxito para el mundo de los medios pertinentes de la gastronómica pero un fracaso para la cualidad de la cocina española de cada día. Otra vez se ha confundido el Arte de crear contenido con ser excéntrico y novedoso. El pueblo no cocina mejor ahora. El pueblo queda partido en los que creen que era Arte y los que creen que era una estafa. Eso no se puede llamar un resultado positivo de una revolución gastronómico mas bien todo el contrario. Adriá ha partido el ultimo mundo que quedaba sin clases en uno de esnobs y otro de folclore. El ha crecido en los ochenta , no podía haber salido diferente. La afinidad de entonces era destacar con efectismo, pero no transmitir contenido y relevancia .